Desvalorización es una palabra de moda. Ya sea en el contexto de la psicología, el crecimiento personal, autoayuda… La palabra desvalorización parece estar omnipresente en el origen de nuestros males. Pero realmente, ¿sabemos todo lo esta palabra implica?

Etimología

Vamos a empezar a averiguar qué es la desvalorización comenzando con su etimología. El origen está en la palabra valor, que viene del latín valere y que literalmente significa ser fuerte. Parece ser que viene de la raíz indoeuropea wal-, que significa igualmente ser fuerte. Por tanto, parece claro su origen etimológico y no hay que darle mas vueltas. A lo largo de la historia, ser fuerte (en cualquier de sus acepciones o sentidos: físico, emocional, psicológico…) ha sido siempre una ventaja incuestionable desde el punto de vista evolutivo. Podríamos decir que en la naturaleza, el que es fuerte sobrevive, mientras que el desvalorizado no sobreviviría, por no ser fuerte.

Ejemplos de palabras de la misma raíz

  • valer: acción de ser fuerte.
  • evaluar: ex-valor: viene a ser medir o estimar el valor, comparando el ser fuerte interior con el ser fuerte exterior, digamos, con la media.
  • valorar: señalar o reconocer lo que uno vale, lo fuerte que uno es.

Así, tenemos la palabra desvalorización formada por el prefijo des-, la raíz valor y el sufijo -ción. Así que la palabra sería acción y efecto (-ción) de lo contrario (des-) de ser fuerte, de tener valor (valor). Y estos prácticamente el significado que le damos literalmente hoy en día. Etimológicamente, hablamos de una persona desvalorizada cuando nos referimos a una persona que no es suficientemente fuerte para hacer algo. Según la RAE, una persona sin valor,  prestigio o  consideración.

Desvalorización es sentirse no capaz de hacer algo

Desvalorización es no sentirse “fuerte” para hacer algo

Significado coloquial

Cuando empleamos esta palabra en el lenguaje cotidiano tiene un significado prácticamente igual que su origen etimológico. Nos referimos a una persona desvalorizada cuando hablamos de una persona sin valor, en uno u todos los ámbitos. Pero es importante señalar que en el contexto del Método ECI, en el contexto de introspección o indagación personal y de resolución de problemas, la desvalorización debería llamarse mas rigurosamente autodesvalorización. Es decir, la desvalorización es la acción de verse a uno mismo sin valor o sin capacidad para realizar algo.

Siempre que hablamos de un conflicto o problema de desvalorización estamos refiriéndonos a una persona que tiene baja autoestima o que se cree incapaz de hacer algo. ¡Ojo! Este es el matiz importantísimo de la palabra en nuestro conexto: no quiere decir que una persona sea incapaz de hacer algo, sino que se crea incapaz de ello.

 

Ejemplos de desvalorización de uno mismo

No me siento capaz de…

  • lograr algo, de alcanzar una meta
  • hacer algo, de desarrollar una actividad manual
  • estudiar algo, de aprobar una carrera universitaria
  • retener algo, de conservar una pareja
  • defenderme de algo, de defenderme de una agresión
  • realizar bien algo, de ser competitivo en un deporte
  • huir de algo, de librarme de una persona agresiva
  • hacer algo tan bien como otros miembros de mi familia
  • no soy capaz como ser humano

La lista, como vemos. puede ser interminable. Cualquier cosa de la que no nos sintamos capaces puede desarrollar un conflicto de desvalorización.

Es importante volver a insistir: el conflicto de desvalorización siempre está referido al sentimiento de uno consigo mismo. No se produce porque los demás crean que no soy capaz de algo, sino porque nosotros mismos pensamos:no me siento capaz de algo”.
¿Que ocurre si caemos en un conflicto de desvalorización?
Desafortunadamente, desconocemos que cuando vivimos un conflicto de desvalorización pueden manifestarse en nuestro cuerpo enfermedades o síntomas físicos. Por ejemplo dolor de huesos, dolor de músculos, rotura o distensiones de tendones o ligamentosdeformación de articulaciones… Por eso es tan importante el Método ECI: nos permite ser conscientes de qué problemas internos desarrollan nuestras enfermedades o males externos.

El inconsciente y la desvalorización

Así, gracias al Método ECI podemos saber que ante una desvalorización, nuestro cuerpo activará de forma inconsciente un programa que le permita buscar una solución a ese conflicto de baja autoestima o de sentirse incapaz, y de acuerdo al “tipo” de desvalorización se afectará una parte u otra del cuerpo. Mientras estamos viviendo (aunque sea inconscientemente y no nos demos cuenta) ese sentimiento de desvalorización, es decir, mientras estemos en la fase simpática del conflicto, habrá una pérdida de funcionalidad o una disminución del tejido, y cuando lo solucionamos pasamos a la fase parasimpática, en la cual se regenerará el tejido perdido.

Un ejemplo

Si tomamos como ejemplo un caso de desvalorización que afecte a los huesos, veremos que en la fase activa existe una degradación de tejido óseo, que es asintomática, lo que quiere decir que no produce dolor ni síntomas visibles; en cambio, la fase parasimpática si produce dolor e inflamación, pues la regeneración, al desarrollarse de nuevo el tejido óseo (que no es doloroso) afecta también al periostio, una fina película o piel que recubre el hueso, que sufrirá una distensión; al producirse esa elongación o estiramiento, si hay dolor.
Ejemplos de dolor producidos por conflictos de desvalorización
  • Dolor en manos: no soy capaz de hacer una actividad manual, desvalorización manual (si ocurre en los dedos, dependiendo de los dedos afectados el matiz de la desvalorización será uno u otro; por ejemplo:)
  • Dolor en el dedo meñique: mi autoestima en general está por los suelos (desvalorización individual)
  • Dolor en las vértebras cervicales: no estoy a la altura de la tarea que tengo que desarrollar (desvalorización intelectual). Lee mas sobre el dolor en las cervicales
  • Dolor en las vértebras dorsales: no soy capaz de ser libre, desvalorización por estar comprimido o sometido por otros. Lee mas sobre el dolor en las vértebras dorsales
  • Dolor en las vértebras lumbares: no soy capaz de ser buen padre o madre, buena pareja (desvalorización familiar), o sentirse colapsado. Lee mas sobre la lumbalgia
  • Dolor en la pelvis: no soy capaz de reproducirme (desvalorización sexual). Lee mas sobre el dolor de pelvis

Enfermedades típicas causadas por desvalorización

  • Fibromialgia: varios conflictos de desvalorización a la vez, continuados en el tiempo.
  • Osteoporosis: desvalorización, en fase activa, con un matiz concreto dependiendo de la zona afectada.
  • Leucemia: desvalorización severa que afecta a la médula ósea y la columna vertebral, lo que viene a significar una desvalorización general de uno, de la familia, de todo en general.
  • Artritis y artrosis: son ejemplos clásicos de conflictos de desvalorización.

¿Cómo evitar los problemas por desvalorización?

Los problemas de desvalorización de uno mismo, como vemos, nos afectan de forma mucho mas grave de lo que podría parecer: desde luego, mucho mas allá de lo que supone vivir con una autoestima baja (que ya es bastante). Además ya hemos aprendido que el abanico de problemas relacionados con la desvalorización es amplísimo. Y a veces, es muy complicado tanto identificar un conflicto de desvalorización como evitarlo, precisamente por tener un gran componente inconsciente. Por ello, el Método de Exploración del Conocimiento Interior (Método ECI) nos proporciona una puerta hacia nuestro inconsciente, que nos permitirá identificar exactamente el motivo de nuestro problema, y por tanto, poder solucionarlo en ese momento y para el futuro.

Consejos fundamentales

Pese a todo ello, hay dos consejos fundamentales que podemos ofrecer para tratar de evitar estas situaciones:
1- Ser consciente tanto tiempo como sea posible de nuestras emociones, sentimientos y en general, de lo que acontece dentro de nosotros. No es posible salvo con mucho entrenamiento ser siempre consciente de todo, pero observar nuestras propias reacciones internas a los hechos que ocurren a nuestro alrededor, en nuestra propia vida, resulta un ejercicio muy saludable para detectar y evitar problemas.
2- Mantener una autoestima lo mas alta posible en cada aspecto de nuestra vida: no podemos pretender ser los mejores en todo lo que hagamos, pero si podemos aceptar con honestidad que en algunas cosas somos buenos y en otras menos buenos, y que eso es parte de la vida y no debe suponer un desvalorización de ninguna manera. Una autoestima alta puede ser la diferencia entre un dolor leve o un dolor fuerte, un dolor temporal o un dolor crónico.

Y por último…

Recuerda que puedes ponerte en contacto conmigo si conoces a alguien, o tú mismo sufres algún problema por desvalorización, como alguno de los ejemplos que hemos visto en este post: el Método ECI está hecho para ayudarte.