¿Qué es la dishidrosis?

La dishidrosis también se conoce como dermatitis dishidrótica o eccema dishidrótico. La dishidrosis es una afección de la piel que provoca la formación de pequeñas ampollas llenas de líquido en las palmas de las manos y los lados de los dedos. A veces también puede darse en la planta de los pies.

Las ampollas que se producen en la dishidrosis generalmente duran alrededor de tres semanas y causan picazón intensa. Una vez que las ampollas de la dishidrosis se secan, la piel parece escamosa.

Generalmente la dishidrosis no es un problema grave, pero es incómodo y aparece y desaparece, aparentemente de forma aleatoria, en diferentes ocasiones en la vida de la persona.

¿Por qué “sale” la dermatitis dishidrótica?

Los médicos no saben por qué aparece. Generalmente se asocia al gran cajón de sastre de la medicina moderna, el estrés. Lamentablemente, eso no ayuda en nada  a quien padece dermatitis dishidrótica.

Según la Mayo Clinic, además del estrés hay otros 3 factores que tener en cuenta: tener otras dermatitis ( ? ), tener la piel sensible ( ! ) o estar expuesto a algunos metales como el níquel en cantidades industriales. En fin… para decir eso, mi opinión es que sería mejor que no dijeran nada.

¿Cómo se trata?

Como los médicos no tienen ni idea de por qué se produce, resulta poco menos que imposible que sepan cómo tratar un eccema dishidrótico. Entonces, únicamente recomiendan cremas hidratantes, y en casos agudos, algunas pomadas con cortisona, los famosos corticoides tan recurrentes y tan dañinos para el cuerpo.

¿Por qué se produce realmente la dishidrosis?

Aun no podemos afirmarlo con absoluta rotundidad, porque habría que estudiar mas casos en consulta, pero después de dos personas con dermatitis dishidrótica en consulta, y debido a la coincidencia de lo visto, ya podemos afirmar lo que esta dermatitis nos está indicando. Vamos a verlo:

El primer caso es un niño de 8 años. La dishidrosis aparece muy localizada en puntos concretos de sus manos y dedos. Estudiando muy detenidamente a este niño averiguamos que los puntos en los que le salían las ampollas y después le pelaba la piel eran las zonas en que estaba en contacto con el mando de la PlayStation. A este niño le gustaba mucho jugar a la PS4 y su padre, sin duda demasiado severo, cuando quería castigarle le prohibía jugar. Para el niño, complacer a su padre era una tarea muy difícil, se le hacía un mundo conseguir jugar a la Play.

El segundo caso es el de una mujer de 34 años. Le sale con relativa frecuencia en la palma de las manos, dice que “desde siempre”. En la sesión revivimos varias escenas relacionadas con la dishidrosis, y en todas ellas hay siempre el mismo sentimiento: se dispone a hacer algo, y siente que eso “me viene muy grande”. Ella lo hace, pero al afrontar cualquier tarea nueva, se siente atemorizada, no sabe cómo hacerlo, ni si va a ser capaz…

Así revivimos varias escenas de su vida, hasta que llegamos a la primera vez que tuvo esa misma sensación: fue cuando estaba a punto de nacer. Veía cercano el momento de nacer, y “se le hacía muy grande”, no sabía cómo hacer ni si sería capaz.

Así, pudimos averiguar a qué se debe la dishidrosis de esta mujer, y durante la sesión descubrimos también el origen de que ella pensase eso ante una nueva tarea, y lo solucionamos para que no volviese a ocurrir.

Conclusión sobre la dishidrosis

La dishidrosis aparece en la fase de resolución de un conflicto que hemos vivido. Si no sabes lo que es la fase de resolución, por favor, leelo en este artículo. Durante la fase activa, es decir, mientras la persona siente esa sensación de “esto me viene grande”, las manos se notan muy calientes. Una vez pasado el conflicto, en la fase de resolución, las manos vuelven a la temperatura normal y aparecen las ampollas.

La dishidrosis puede utilizarse como un elemento para el desarrollo personal: cuando un tiene un eccema dishidrótico tiene que reflexionar acerca de qué ha hecho que anteriormente le parecía una tarea demasiado grande. De esa forma puede ver, darse cuenta conscientemente, de su logro, pues ha superado algo que creía muy difícil. Así, al darse cuenta conscientemente de las veces que uno vence las dificultades que le aparecen en el camino, podrá valorarse en su medida y afrontará cada vez mayores desafíos.