¿Para qué trabajar con un encefalógrafo?

Para seguir investigando y profundizando en las posibilidades de Método ECI. Así podré ofrecer datos a quien esté interesado en comprobar que este trabajo realmente está basado en la ciencia y no en esoterismo o magia desconocida. Para ello, ahora dispongo de un encefalógrafo. Este es un aparato muy sencillo, de dos canales, muy alejado de los grandes y costosos encefalógrafos que disponen los hospitales o las empresas de investigación. Pero para ser el primero y para nuestros intereses resulta suficiente y apropiado.

El primer interés es aclarar algunas dudas que veo frecuentemente en pacientes, colaboradores y demás personas interesadas en el Método ECI. Para ser sincero, debo confesar que yo también las tuve. Como a mi me costó encontrar algunas respuestas, trato de ser todo lo claro que puedo para explicar como funciona nuestro organismo. Es un hecho por tanto que en mis explicaciones prevalece la didáctica sobre la fiabilidad científica, y así seguirá siendo en este artículo. No quiere decir que lo que diga a que sea mentira (ni mucho menos), pero si que alguna información técnica puede verse omitida en favor de la claridad.

Y dado que mucha gente me pregunta sobre las ondas cerebrales, la idea es que este artículo sea una continuación del artículo Las ondas cerebrales. Trataré de ampliar la información y profundizar en ello. En el artículo mencionado ya expliqué qué son las ondas cerebrales, y en qué frecuencia podemos medir cada una de ellas. Repasémoslo:

Delta (?) 0,5-4 Hertzios
Theta (θ) 4-8 Hertzios
Alfa (α) 8-12 Hertzios
Beta (β) 12-32 Hertzios
Gamma (γ) 32-100 Hertzios

¿Cómo se qué onda cerebral estoy emitiendo?

Es una pregunta muy habitual, casi siempre de las primeras. Esta pregunta surge de esa moda que parece haber ahora de buscar estar en alfa, o en theta (zeta). Alguien debió decir algo como que meditar favorece un estado de relajación que se refleja en ondas cerebrales alfa. Y otro con poco espíritu didáctico trataría de decir, es un suponer, que si aumentamos nuestras ondas alfa estaremos en un estado de relajación o meditación mas profundo.

En realidad esto no es así del todo. Realmente no existe tal cosa como estar “en” un estado de onda cerebralEn todo momento, el cerebro tiene actividad en todas las frecuencias de ondas cerebrales. Delta, Theta, Alpha, Beta y Gamma son nombres que damos a los rangos de estas frecuencias. Alfa, por ejemplo, es cualquier actividad cerebral que se produce entre 7.5 Hz y 13 Hz.

Por lo tanto, la única respuesta adecuada sería decir que estoy emitiendo todas las ondas cerebrales.

¿Entonces qué medimos con el EEG?

Como hay actividad en todas las áreas en todo momento, lo que hacemos con el electroencefalógrafo es cuantificar cada una de estas ondas cerebrales, midiendo la cantidad de energía dentro del rango de frecuencia. A esta medida la llamamos densidad espectral de potencia (PSD, por sus siglas en inglés).

El EEG nos muestra estas medidas de diferentes formas, pero la mas adecuada para nuestro propósito es la que muestra los valores absolutos de ondas cerebrales. Estos valores son potencias de banda absolutas, basadas en el logaritmo de la densidad espectral de potencia (PSD) de los datos del EEG para cada canal. Lo vemos mejor con un ejemplo:

Densidad Espectral de Potencia de ondas cerebrales

En la imagen podemos ver un ejemplo de valores absolutos de ondas cerebrales medidos durante unos segundos. Los promedios de esos valores absolutos están expresados en dB. (Esto es así porque provienen de un logaritmo). Los valores de EEG PSD que se leen de los sensores están comúnmente en el rango {-1: +1}, pero para una mejor visualización del valor, estos se muestran en un rango {0: 100} más legible.

La potencia de banda absoluta para un rango de frecuencia determinado (por ejemplo, alfa, es decir, 8-13Hz) es el logaritmo de la suma de la densidad espectral de potencia de los datos del EEG en ese rango de frecuencia. Se proporcionan para cada uno de los cuatro a seis canales de nuestro encefalógrafo.
Dado que es un logaritmo, algunos de los valores serán negativos (es decir, cuando la potencia absoluta sea inferior a 1). Se presentan en una escala de registro, cuyas unidades son decibelios.

¿Qué utilidad tienen estas medidas?

En realidad su utilidad es prácticamente ilimitada, y solo está condicionada por la sencillez del electroencefalógrafo. Este puede dar medidas no demasiado precisas en ciertas condiciones. Mas allá de esta limitación, medir las ondas cerebrales puede ser útil para comprobar patrones de sueño, patrones de funcionamiento neutral erróneo…

Pero volvamos al origen de este artículo.

¿Podemos entrenar nuestras ondas cerebrales?

Como ya hemos visto, hay quien intenta este entrenamiento para inducir un estado de relajación alfa. Bien, desde el punto de vista de la meditación, por ejemplo, podemos fijarnos en nuestro patrón de ondas cerebrales en PSD alfa promedio. Es decir, la medida promedio de nuestra onda alfa. En este ejemplo, en un estado normal podríamos ver que ese promedio de PSD está en torno a los 60 dB. Si posteriormente esa persona se intenta relajar y medita, y medimos su actividad cerebral, podríamos comprobar que su PSD promedio de onda alfa será mayor durante la meditación que durante la actividad normal. También podremos ver que durante la meditación las otras ondas cerebrales serán más bajas. Este efectos es lo que algunas personas se refieren como estar “en” un estado de onda cerebral particular.

 

 

¿Quieres mandarme un whatsapp? Puedes hacerlo ahora pinchando aquí aquí