El sudor es un líquido de sabor salado y textura parecida a la orina. Se produce en las glándulas sudoríparas, situadas en la dermis. Estas glándulas son tubos largos y delgados, cerrados por el extremo inferior, donde se apelotonan formando un ovillo. Hay dos tipos:

Glándulas sudoríparas ecrinas

  • Están formadas por un glomérulo secretor y un conducto excretor que desemboca directamente a la superficie de la piel.
  • Existen unas 600 glándulas por centímetro cuadrado de piel, con mayor concentración en las palmas de las manos y los pies, la frente, el cuello y la espalda.
  • Segregan un litro de sudor al día en condiciones basales y pueden perder hasta 10 litros en condiciones extremas.
  • Se encargan de la termorregulación del cuerpo. El sudor producido enfría el cuerpo al evaporarse. Además, mantienen la humedad de la superficie cutánea.
  • El control de las glándulas sudoríparas ecrinas lo realiza el sistema nervioso simpático; al aumentar la actividad del sistema simpático, aumenta la temperatura corporal y por tanto, aumenta la cantidad de secreción de sudor.

Glándulas sudoríparas apocrinas o exocrinas

  • Están formadas por un gran lóbulo secretor y un conducto excretor dérmico que desemboca en el folículo pilosebáceo, saliendo al exterior su contenido junto con el sebo.
  • Están en involución en el ser humano, son poco numerosas y se localizan en axilas, perineo, pubis, párpados y conductos auditivos externos.
  • Segregan las feromonas.
  • Las glándulas sudoríparas apocrinas se consideran glándulas aromáticas: son las responsables del olor característico del sudor. Su activación responde a la tensión emocional.
  • Los niños antes de la pubertad tienen un olor diferente a los adultos ya que no producen sudor apocrino y su secreción sebácea es menor.

¿Por qué hay dos tipos de glándulas que producen sudor?

Las imágenes que ilustran este artículo muestran la diferencia entre ambos tipos de glándulas. Junto con la descripción anterior podemos comprender que hay dos tipos claramente diferenciados de sudor. Al sudor ecrino lo podríamos considerar el sudor normal. Lo producimos cuando hacemos deporte, o cuando la temperatura exterior es alta, para reducir la temperatura corporal cuando esta aumenta. El sudor producido por las glándulas se escreta directamente a la piel, y allí, en contacto con el calor de esta, se evapora, reduciendo así su temperatura. Este sudor no produce olor, pues es grasa acuosa ligeramente salada.

El sudor apocrino, en cambio, no tiene como fin principal regular la temperatura. La producción de este sudor responde a situaciones emocionales de estrés o tensión. Situaciones como la presencia demasiado cercana de un persona especialmente desagradable o al contrario, especialmente agradable para nosotros. El propósito de esta producción de sudor es aumentar el olor corporal propio. Con el sudor apocrino se producen sustancias que son descompuestas por bacterias, produciéndose en este proceso el olor. Esto tiene su sentido porque es una forma de marcar la presencia de uno mismo.

Este olor puede producirse para atraer a la pareja sexual deseada, o para alejar a una persona que invade nuestro espacio personal. El motivo de que estas glándulas secreten el sudor directamente al folículo piloto está relacionado con el mantenimiento del olor corporal durante mas tiempo. Este es precisamente el motivo de que estén en involución: la costumbre de la sociedad actual de eliminar el vello corporal y todo vestigio de olor. Así queda explicado por qué en situaciones de tensión producimos ese mal olor.

El motivo de que los niños no produzcan olor corporal es que no tienen apenas glándulas apocrinas. Por su desarrollo sexual aun no es necesario, y en el caso contrario, se supone que la defensa de su espacio personal no les corresponde a ellos, si no a sus padres, los adultos de la manada.

¿Es conveniente el uso de desodorantes?

Cualquiera que lea estas líneas habitualmente ya imaginará cuál es mi respuesta. Es evidente que no resulta apropiado el uso de desodorantes. La mayoría de desodorantes no evitan la producción de sudor, sino que bloquean su salida a la superficie. Eso es, obviamente, perjudicial para la dermis, pues el sudor queda bloqueado. Los desodorantes que evitan la aparición de sudor lo hacen eliminando las bacterias que lo producen, lo que tampoco es adecuado desde el punto de vista fisiológico. Tan solo sería recomendable (si se quiere usar alguno) utilizar aquellos desodorantes que con aromas naturales camuflasen el olor producido.

Pero en lugar de eso, lo mas conveniente es conocer el motivo de la producción del olor. Eso podría ayudarnos a identificar situaciones de estrés y así, poder vivirlas de otra manera. Las situaciones de tensión sexual no son preocupantes, pues el olor es diferente y no desagradable.

Como siempre, el cuerpo nos da pistas de situaciones emocionales que estamos viviendo para que seamos conscientes de aquello que vivimos. Así, podremos resolver desde dentro aquellas situaciones que no nos gustan.

Situación de las glándulas encargadas de producir el sudor

 

Curiosidad sobre las glándulas apocrinas

Las glándulas mamarias son glándulas sudoríparas apocrinas modificadas, que en lugar de feromonas secretan grasa para aportar a la leche materna. Las glándulas sudoríparas situadas en los conductos auditivos ayudan a la formación de la cera.